Los cubrebocas médicos y de tela (de 3 capas) ayudan a prevenir la inhalación y exhalación de aerosoles desprendidos por una persona infectada con Sars-CoV-2 cuando esta habla, tose o estornuda. La porosidad de las mascarillas sirven como un filtro contra el virus, mientras permiten el acceso de oxígeno.
Y no, al usarla no estamos encerrando el dióxido de carbono en el cubrebocas, pues los poros de éstos permiten su flujo, solo restringiendo al virus que tiene un diámetro aproximado de 100 nm, que también es acompañado por otros componentes de las gotitas en las que viajan, mientras que el del dióxido de carbono es de solo 0.33 nm de largo.
Fuentes de consulta
COVID-19 Mythbusters - World Health Organization
Science Forum: SARS-CoV-2 (COVID-19) by the numbers
Electron microscopy of SARS-CoV-2: a challenging task - Authors' reply